Visitar La Graciosa con niños

La octava isla, La Graciosa, tantas ganas de visitarla… un sueño poder pasear por sus calles de arena. Y arena, literalmente, porque no hay asfalto, porque allí la vida se vive sin estrés, porque los taxis son todoterrenos, porque caminarla es la mejor experiencia que hemos vivido.

Calles de arena, taxis que son todoterrenos

Nuestra aventura fue por un día, pero nos quedamos con las ganas de pasar más tiempo.

Comenzamos en Orzola, Lanzarote, muy temprano para ser vacaciones, sobre las 8:30. Nosotros sin café no somos nadie, pero sorprendentemente no había bares abiertos en Orzola. Cuál fue nuestra sorpresa al bajar del barco, en Caleta de Sebo, ya en La Graciosa, habían varios bares, con todas las terrazas llenas, así que desde que divisamos una mesa, allí que nos quedamos, café y brisa de mar.

La Graciosa, es ideal visitarla en bicicleta, pero con el peso de la peque de 4 años, nos aconsejaron que no, porque la bici se hundiría mucho en la arena. Una opción que nos dieron es coger los todoterrenos que hacen rutas por la isla, y visitarla, sale como 50 euros un tour de 2 horas.

Un tramo a pie, otro en la mochila 👧🏻

Nuestra primera idea era ir a la playa de Las Conchas, pero nos avisaron el día anterior que la marea había cambiado, y no nos la aconsejaban, por la niña. Una vez allí, los del pueblo nos comentaron, que cuando la mar está buena es espectacular, pero sino arrastra mucho, se forman cavidades en la orilla y no es nada recomendable con los peques.

Mamá cargada, véase a la peque detrás en la espalda, durmiendo 💤

Así que decidimos ir a playa La Francesa, en principio, estaba como a 2 km y poco del puerto, donde nos dejó Líneas Romero. Unos papis caminantes, no podían hacerlo de otra forma que a pie, con todos los bártulos, comida y sombrilla. No hay árboles en La Graciosa, así que si vas a pasar el día, hay que tener cuidado con el sol.

Aguas cristalinas y calmadas, playa La Francesa

La Playa, no estaba a esos dos kilómetros sino algo más, acabamos destrozados, caminar en arena no es lo mismo, pero mereció la pena al ver todo, disfrutarlo y sentirlo. Pasamos el día allí, con aguas tranquilas y cristalinas. A la vuelta, llamamos a uno de esos taxis, con la suerte de que estaba llegando a la playa, y nos podía llevar de vuelta al pueblo.

Ya en el pueblo nos lo caminamos todo, y salimos en el último barco rumbo a Lanzarote. Nos faltó visitar toda la zona Norte, por eso, si podemos volveremos, nos lo caminaremos y lo disfrutaremos, haciendo noche allí.

Tan bonitas sus calles y sus casas

Si buscas unas vacaciones de pura tranquilidad y desconexión, La Graciosa, es tu isla, parar al menos 4 días allí, para conocerla, y vivirla, tiene que ser grandioso. Sino, puedes pasar el día como nosotros.

Caminar hacia la nada

¿Te gustaría perderte en sus caminos de arena? Y sentir la naturaleza viva de esta isla …

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